DIABETES MELLITUS EN EL ADULTO MAYOR 



Que es la Diabetes Mellitus

La Diabetes Mellitus es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no secreta suficiente insulina o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. La insulina es una hormona que regula la concentración de glucosa en la sangre, es decir, la glucemia. La glucosa proviene de los alimentos que consume. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (es decir, la glucemia elevada), que, con el tiempo, daña gravemente muchos órganos y sistemas, sobre todo los nervios y los vasos sanguíneos.


Tipos de diabetes

Se caracteriza por una producción deficiente de insulina y requiere la administración diaria de esta hormona. Su causa es todavía desconocida y no se puede prevenir con los conocimientos actuales.

Se debe que el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. La mayoría de los diabéticos tienen el tipo 2, que, en gran medida, se debe al exceso de peso y a la falta de actividad física

La diabetes gestacional, que, como su nombre indica, aparece durante el embarazo, consiste en una glucemia superior a la normal pero inferior a la que justifica un diagnóstico de diabetes. 
Este tipo de diabetes aumenta el riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo y el parto. 

La prediabetes es una afección grave en la que los niveles de azúcar en la sangre son más altos que lo normal, pero todavía no han llegado a niveles lo suficientemente altos para que se diagnostique diabetes tipo 2. 

El papel de la insulina en el cuerpo   

La insulina es una hormona producida por el páncreas para controlar el azúcar en la sangre. La diabetes puede ser causada por muy poca producción de insulina, resistencia a la insulina o ambas. Para comprender la diabetes, es importante entender primero el proceso normal por medio del cual el alimento se transforma y es empleado por el cuerpo para obtener energía. 

 Después de comer, los carbohidratos se descomponen en glucosa, un azúcar que es la principal fuente de energía del cuerpo. La glucosa entonces entra en el torrente sanguíneo. El páncreas responde con la producción de insulina, que permite que la glucosa entre en las células del cuerpo para proporcionar energía. Después de comer, cuando los niveles de insulina son altos, el exceso de glucosa se almacena en el hígado en forma de glucógeno.



Pruebas para detectar la diabetes

Los médicos usan varios análisis de sangre para ayudar a diagnosticar la diabetes:
 • Prueba aleatoria de glucosa plasmática: administrada en cualquier momento del día • Prueba A1C: administrada en cualquier momento del día; indica la concentración promedio de glucosa durante los últimos 3 meses
 • Prueba de glucosa plasmática en ayunas: administrada después de que la persona no ha comido por un periodo de por lo menos 8 horas 
• Prueba oral de tolerancia a la glucosa: administrada después de que la persona ha ayunado durante la noche y luego nuevamente 2 horas después de que ha tomado una bebida azucarada (esta prueba no se usa regularmente para la diabetes tipo 2). Es posible que el médico quiera que una prueba de diabetes se haga dos veces antes de formular un diagnóstico


Estadísticas a nivel mundial, nacional y local

Mundial

Se calcula que la cantidad de personas con diabetes mayores de 65 años en 2019 asciende a 111 millones. Se estima que uno de cada cinco adultos dentro de este grupo de edad tiene diabetes.

 Se prevé que para 2030 esta cantidad ascenderá hasta los 195 millones. Para 2045, alcanzará los 276 millones. Estos datos indican incrementos considerables en la población con diabetes en los próximos 25 años, lo que implicará desafíos de salud pública y económicos inevitables. 

Nacional

En México, la prevalencia de diabetes tipo 2 ha tenido un crecimiento acelerado en los últimos años. La prevalencia de la enfermedad (definida como casos diagnosticados por un médico) pasó de 4% en 1994 a 7% en 2006. Al incluir los casos asintomáticos, la prevalencia se modificó de 6.7 a 14.4% en el mismo periodo. La prevalencia de diabetes aumenta directamente con la edad.18 En 2006, la prevalencia fue 46.8% de la población entre 60 y 69 años y 21% en los mayores de 70 años.

Local

De acuerdo a la ENSANUT 2012, encuesta que se realizo en el estado de Sinaloa la prevalencia de Diabetes tipo 2, se incrementó en comparación a la ENSANUT 2000 (5.8%) y la ENSANUT 2006 (7%) obteniendo un resultado de 9.2%. • La prevalencia se incrementó de acuerdo al aumento de la edad, tanto en hombres como en mujeres, en el grupo de 40 a 59 años (11.2 y 10.4% respectivamente. Se incrementa aún más en los 60 y más en hombres (24.8%) y en mujeres (25.5%)

Problemas de salud

La diabetes puede afectar muchas partes del organismo. Es importante controlar la diabetes porque, con el tiempo, puede causar problemas de salud graves, como: • Enfermedades cardíacas • Derrames cerebrales • Enfermedades renales • Problemas oculares, como dificultad para ver (especialmente por la noche), sensibilidad a la luz y ceguera. • Ulceras e infecciones en la pierna o el pie, que de no recibir tratamiento, pueden llevar a la amputación de la pierna o el pie. • Daños a los nervios en el cuerpo causando dolor, hormigueo, pérdida de la sensibilidad, problemas para digerir el alimento y disfunción eréctil • Además, las personas con diabetes tipo 2 pueden correr un riesgo mayor de desarrollar cáncer y la enfermedad de Alzheimer.

Factores de riesgo

La probabilidad de que desarrolle diabetes depende de una combinación de factores de riesgo, como los genes y el estilo de vida

Herencia: se da cuando hay antecedentes familiares de algún padre, hermano o alguien cercano.
 • Edad: normalmente la diabetes se da cuando mayor edad mayor riesgo. 
 • Raza/etnia

Modificables

Obesidad y sobrepeso
 • Alimentación 
• Actividad física 
• Mantenerse en un peso estable
 • Sedentarismo 
 • Tabaquismo y alcoholismo


Acciones de enfermería

 1. Educar al paciente diabético es crucial para garantizar el éxito de todas las formas terapéuticas.
 2. Garantizar un régimen de insulina de múltiples componentes o hipoglicemiantesorales, combinados o separados, en esquemas que fomenten la normoglucemia del paciente.
 3. Fomentar un equilibrio entre el consumo de alimentos, la actividad física y la dosis del medicamento.
 4. Familiarizar al paciente con el auto monitoreo de la glucosa sanguínea (SMBG), que reemplazó a la prueba de orina como método de control. 
5. Es necesario incentivar la comunicación entre el paciente y el personal del área de la salud. 
6. Es imprescindible el apoyo psicológico. 
7. Fomentar la reducción en el consumo de calorías tendiente a minimizar la producción hepática de glucosa. 
8. El ejercicio constituye la piedra angular en el tratamiento del paciente diabético tipo 2, pues disminuye la resistencia a la insulina, el peso corporal, los perfiles lipídicos y otros factores de riesgo cardiovascular

Tratamiento

 Tratamiento no farmacológico: Los adultos mayores con diabetes pueden tener distintos niveles de deterioro nutricional que influye y modifica el impacto en otras comorbilidades. Por lo que se debe tener una evaluación nutricional de manera rutinaria. Las recomendaciones de cambios en el estilo de vida se individualizarán de acuerdo a la funcionalidad y capacidad física. En vista de sus beneficios limitados, las dietas restrictivas deben evitarse en los pacientes de 70 años o más, y en aquellos con desnutrición. Todos los adultos mayores deben participar lo más activamente posible en un programa de actividad física adaptado, que implique entrenamiento de resistencia, ejercicios de equilibrio y entrenamiento físico cardiovascular.

Tratamiento farmacológico: La metformina se puede considerar como primera línea de tratamiento en adultos mayores con diabetes tipo 2. Así como un adyuvante a la terapia de insulina en aquellos que requieran una terapia de combinada. Disminuye la glucogenólisis en ayuno y la neoglucogénesis. Es útil en pacientes diabéticos obesos con hiperglucemia de ayuno y puede disminuir la HemoglubinaA1 de 1 a 2%. Se ha asociado a reducción de mortalidad (comparada con sulfonilureas e insulina).

 Las sulfonilureas tienen una capacidad de reducir la HbA1c cerca de 1.5%. En general son bien tolerados a dosis bajas y no presentan efectos secundarios gastrointestinales como otros euglucemiantes. Se debe evitar el empleo de glibenclamida como monoterapia en adultos mayores, por el mayor riesgo de hipoglucemia. Pioglitazona y rosiglitazona disminuyen la resistencia a la insulina y mejoran la sensibilidad periférica a la insulina. El riesgo de hipoglucemia en adultos mayores es bajo. Los efectos secundarios son: edema periférico, retención de líquidos, incremento en el riesgo de neumonías, aumento en el riesgo de fracturas en mujeres, incremento en los casos de insuficiencia cardiaca e infarto de miocardio, mayor mortalidad en adultos mayores.

Tratamiento con insulina: La insulina es el medicamento más eficaz para disminuir la glucemia. Cuando se emplea en dosis adecuadas, puede disminuir los niveles de HbA1c hasta conseguir las metas deseadas. No existe dosis máxima para lograr este efecto. La terapia con insulina tiene efectos benéficos en el control de dislipidemia (triglicéridos y colesterol HDL) aunque se asocia con aumento de peso, que es proporcional a la corrección de glucemia. Cuando los fármacos orales no alcanzan la meta de glucemia se recomienda administrar insulina como monoterapia o en combinación con metformina.


Norma Oficial Mexicana 

 Norma oficial mexicana, NOM-015-SSA2-2010, “Para la prevención, tratamiento y control de la Diabetes Mellitus en la atención primaria". PROY-NOM-015-SSA2-2018, “Para la prevención, detección, diagnostico, tratamiento y control de la Diabetes Mellitus“.


Signos y Síntomas 

Un nivel alto de azúcar en la sangre puede causar diversos síntomas, por ejemplo:
 • Aumento de la sed y de las ganas de orinar
 • Aumento del apetito
 • Fatiga 
• Visión borrosa 
• Entumecimiento u hormigueo en las manos o los pies
 • Úlceras que no cicatrizan
 • Pérdida de peso sin razón aparente 





Referencias bibliográficas • diabetes mellitus. (13 de abril de 2021). Who.int. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/diabetes 
• Mehta, del-Moral Y Aguilar-Salinas, R. M. C. (2010, August 13). Epidemiología de la diabetes en el anciano. Revista de Investigación Clínica. RetrievedDecember 3, 2021, from https://www.medigraphic.com/pdfs/revinvcli/nn2010/nn104e.pdf
 • López, Echeverría, Quintero, M. E. J. C. (n.d.). estrategia estatal para la prevención y el control de sobrepeso, obesidad y diabetes. Panorama En Sinaloa-Centro Nacional de Programas. http://www.cenaprece.salud.gob.mx/programas/interior/adulto/descargas/pdf/EstrategiaSODSinaloa.pdf • La diabetes en las personas mayores. (2019, May 23). National Institute On Aging. Retrieved 21–12-03, from https://www.nia.nih.gov/espanol/diabetes-personas mayores#:~:text=La%20diabetes%20puede%20afectar%20muchas,que%20pueden%20resultar%20en%20amputaciones. 
• Factores de riesgo para la diabetes tipo 2. (n.d.). National Instituteof Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/diabetes/informacion-general/factores-riesgotipo-2 • cuidados de enfermeria para diabetes mellitus. (s/f). Gov.co. https://eselavega-cundinamarca.gov.co/wpcontent/uploads/2020/05/CUIDADOS-DE-ENFERMERIA-DIABETES.pdf • Diagnostico y tratamiento en el adulto mayor vulnerable. (s/f). Gob.mx. https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/657GRR.pdf








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